Desde la Municipalidad de San Gustavo, el intendente César Simino recibió hoy a los estudiantes de 6º año de la Escuela Secundaria Nº 4, quienes comenzaron sus prácticas educativas en el ámbito municipal. El gesto, más allá del protocolo, marca una oportunidad concreta: que la escuela deje de ser una isla y se conecte con el pulso real de la gestión pública.
En tiempos donde la educación suele debatirse entre reformas abstractas y diagnósticos repetidos, esta experiencia ofrece algo más tangible: jóvenes que observan, preguntan, participan. Que ven cómo se tramita un expediente, cómo se organiza una cuadrilla, cómo se responde —o no— a un reclamo vecinal. Es decir, cómo funciona el Estado en su versión más cercana.
No se trata solo de “conocer el trabajo diario”, como dice el comunicado. Se trata de entender que detrás de cada trámite hay una historia, una necesidad, una expectativa. Y que el municipio, lejos de ser un edificio gris, puede ser también un espacio de aprendizaje, de vocación, de compromiso.
La iniciativa merece ser celebrada, pero también sostenida. Porque si la escuela se abre al municipio, el municipio también debe abrirse a la escuela: con transparencia, con disposición, con la voluntad de formar ciudadanos que no solo pasen por la administración, sino que la transformen.
En definitiva, estas prácticas educativas no son un gesto decorativo. Son una forma de decirles a los jóvenes: “Esto también es parte de su mundo”. Y si lo entienden, lo cuestionan y lo mejoran, entonces sí estaremos educando para algo más que un examen. Estaremos educando para la vida pública.




