Por primera vez en la historia, el pollo se convirtió en la proteína animal más consumida en la Argentina, con un promedio cercano a 50 kilos por habitante al año, desplazando a la carne vacuna de un liderazgo que parecía inamovible.
Según el director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Carlos Sinesi, este fenómeno no responde únicamente al precio, sino a una transformación estructural del sector avícola, basada en la eficiencia genética, la innovación tecnológica y la adaptación a las nuevas costumbres culinarias.
Tras superar los brotes de influenza aviar y recuperar el estatus sanitario, la industria logró mantener abiertas las exportaciones gracias al sistema de zonificación reconocido internacionalmente, que permite restringir solo las áreas afectadas en caso de brotes. Actualmente, Argentina exporta a más de 70 destinos, con cortes diferenciados según las preferencias de cada mercado.
El cambio en los hábitos de consumo también fue determinante: los argentinos dejaron de comprar el pollo entero para optar por pechugas, milanesas, alas y productos listos para cocinar, lo que aportó practicidad y segmentación. “Llegás a tu casa, cocinás una pechuga en cinco minutos y ya estás comiendo”, graficó Sinesi.
El ejecutivo desmintió con énfasis el mito de las hormonas en la producción avícola, asegurando que el rápido crecimiento del pollo se debe exclusivamente al mejoramiento genético, la alimentación balanceada y el uso de inteligencia artificial para optimizar el bienestar animal. Hoy, un pollo alcanza los tres kilos en apenas 44 a 46 días, con índices de conversión de alimento cada vez más eficientes.
El volumen de producción sorprende: mil millones de pollitos nacen por año en el país, lo que permite abastecer el mercado interno y sostener un fuerte crecimiento exportador.
Para Sinesi, el futuro del sector está en la expansión internacional. Asia, Europa, África y Rusia ya reciben distintos cortes argentinos, y el desafío será seguir ganando competitividad sin perder eficiencia. “El consumo interno llegó a niveles históricos, pero el verdadero potencial de crecimiento está en conquistar mercados internacionales”.
