El exsenador nacional Edgardo Kueider, detenido desde diciembre en Paraguay por intentar ingresar al país con más de 200 mil dólares sin declarar, denunció que ha recibido múltiples amenazas luego de la difusión de un informe televisivo que lo vincula con presuntas coimas en la votación de la controvertida Ley Bases.
En diálogo con los periodistas Santiago Fioriti y Nicolás Wiñazki, Kueider afirmó: “Me amenazan por doquier. El problema es que en redes no sabés quién está detrás. Uno que está con otras cuestiones para resolver acá en Paraguay y en Argentina le resta importancia a estas cosas que no dejan de ser graves”.
El informe que desató la polémica
Las amenazas comenzaron tras la emisión de un informe en el programa WIFI, que aseguró que, en caso de ser extraditado a la Argentina, Kueider estaría dispuesto a declarar sobre supuestos pagos ilegales a senadores para influir en la votación de la Ley Bases. Según versiones del entorno del exlegislador, esa declaración incluiría detalles comprometedores sobre el funcionamiento interno del Senado durante el debate de la normativa clave para el gobierno de Javier Milei.
Detención y causas judiciales
Kueider fue detenido el 4 de diciembre de 2024 en el Puente de la Amistad, cuando intentaba ingresar a Ciudad del Este desde Brasil con más de USD 200.000 en efectivo, además de pesos argentinos y guaraníes, sin declarar. Desde entonces, permanece bajo arresto domiciliario en Asunción, mientras enfrenta causas judiciales tanto en Paraguay como en Argentina, donde es investigado por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito en el marco de la causa Securitas.
El exsenador ha rechazado en varias oportunidades el pedido de extradición formulado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, argumentando que desea resolver primero su situación judicial en Paraguay. “No me sometí a un proceso abreviado porque quiero aclarar mi causa primero acá. Cuando vaya a Argentina quiero tener ese tema resuelto”, explicó.
Negación de vínculos con coimas
Kueider negó rotundamente haber recibido dinero por su voto en la Ley Bases. “No recibí plata, ni siquiera me insinuaron la posibilidad de este tipo de cuestiones. Voté por convicción”, aseguró. No obstante, lanzó una frase sugestiva que pareció apuntar al peronismo: “También hay otros intereses que querían que se voten en contra, a lo mejor del otro lado no fue tan así la cosa”.
En su defensa, el exsenador sostiene que el dinero incautado no era de origen ilícito ni provenía de Argentina, y que su situación judicial responde a una persecución política por haber apoyado al oficialismo en una votación clave.
