– Última vez vista: Lunes 20 de octubre, al mediodía, al salir de la Escuela Antártida Argentina en Gregorio de Laferrere.
– Vestimenta al momento de la desaparición: Pantalón negro, remera blanca y mochila de Boca Juniors.
– Hipótesis familiar: Alma podría haberse ido con Matías, un joven de 23 años señalado como su novio. La madre presentó la denuncia y exige que se investigue esa línea.
– Acciones comunitarias: Familiares y vecinos realizaron una manifestación en Ruta 21 para visibilizar el caso y exigir avances.
– Difusión en redes: Su hermana Iara Aylen publicó mensajes solicitando colaboración y compartiendo fotos de Alma.
Editorial en potencia: “Desaparición no es fuga”
La desaparición de una adolescente no puede tratarse como una travesura ni como una elección libre. Cuando una menor de 15 años se ausenta y se sospecha que está con un adulto de 23, el Estado debe actuar con urgencia, no con burocracia. El consentimiento no se presume, se protege. La diferencia de edad, el contexto escolar, la vulnerabilidad emocional: todo indica que estamos ante un posible caso de captación o manipulación.
¿Dónde están los protocolos?
¿Quién activa el sistema de alerta temprana? ¿Por qué la familia tiene que cortar rutas para que la búsqueda se tome en serio?
¿Y los medios?
¿Van a esperar que el caso se vuelva viral para cubrirlo? ¿O van a acompañar desde el principio, con respeto y sin morbo?
