Una investigación judicial destapó una grave maniobra de comercialización de leche en polvo infantil falsificada que puso en riesgo la salud de cientos de bebés. Como resultado del operativo, las autoridades secuestraron más de 500 unidades que eran vendidas como si fueran productos originales de una reconocida marca, tanto en supermercados como a través de internet.
El caso se inició luego de que varios padres reportaran efectos adversos en sus hijos tras consumir leche adquirida en distintos puntos de venta. A partir de esas denuncias, el representante legal de una empresa láctea presentó una acusación formal que dio origen a la investigación.
Los análisis realizados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) revelaron un dato alarmante: las muestras contenían concentraciones de aflatoxina M1 que superaban en más de seis veces el límite máximo permitido por el Código Alimentario Argentino. Debido a esta situación, los productos fueron considerados no aptos para el consumo humano.
La aflatoxina M1 es una sustancia tóxica que puede aparecer en la leche cuando los animales consumen alimentos contaminados con hongos productores de determinadas toxinas. Su presencia es estrictamente controlada debido a los riesgos que representa para la salud, especialmente en bebés y niños pequeños, considerados la población más vulnerable.
Según los investigadores, los productos adulterados estaban dirigidos principalmente a lactantes de hasta seis meses de edad, lo que incrementa la preocupación por las posibles consecuencias sanitarias derivadas de su consumo.
En el marco de la causa, se realizaron 14 allanamientos simultáneos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en distintos partidos de la provincia de Buenos Aires. Durante los procedimientos fueron identificadas cinco personas que estarían vinculadas con la fabricación, distribución o comercialización de la mercadería falsificada.
Las autoridades continúan trabajando para determinar el alcance total de la maniobra y establecer cuántos productos lograron llegar al mercado antes de ser detectados. Además, buscan identificar toda la cadena de distribución utilizada para colocar la leche adulterada en comercios y plataformas de venta online.
El hecho encendió una señal de alerta entre organismos de control y consumidores, ya que se trata de alimentos destinados a una población extremadamente sensible. Mientras avanza la investigación judicial, recomiendan a los padres adquirir productos únicamente en comercios habilitados, verificar el estado de los envases y prestar atención a cualquier alerta sanitaria oficial que pueda emitirse en los próximos días.
