La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó un aumento del 1,9 % en las asignaciones familiares a partir de septiembre de 2025, en línea con el índice de inflación publicado por el INDEC. Sin embargo, no todas las familias verán reflejado este incremento en sus bolsillos.
La Resolución 297/2025 establece que quienes superen el tope individual de ingresos de $2.359.258, quedarán excluidos del beneficio, aunque el ingreso total del grupo familiar no supere el máximo permitido, que es de $4.718.516. Esta medida afecta especialmente a hogares donde uno de los integrantes tiene un salario elevado, lo que genera una paradoja: familias que no alcanzan el tope conjunto, pero que igual pierden el derecho por un ingreso individual.
Los nuevos montos incluyen:
• Asignación por hijo: desde $57.549 (Rango I) hasta $12.112 (Rango IV)
• AUH: $115.088 por hijo; con discapacidad, $374.745
• Nacimiento: $67.079
• Adopción: $401.075
• Matrimonio: $100.441
Este ajuste busca mantener el poder adquisitivo de las prestaciones sociales, pero también pone en evidencia la necesidad de revisar los criterios de exclusión. ¿Es justo que una familia quede fuera por el ingreso de un solo miembro, aunque el resto dependa de esa asignación?
