El Gobierno ha anunciado un nuevo ajuste en las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH), con aumentos que buscan compensar la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación. Además, se han actualizado los rangos salariales que determinan quiénes pueden acceder a estos beneficios.
Los cambios afectan directamente a miles de familias que dependen de estas asignaciones para cubrir necesidades básicas. Según la información oficial, los aumentos se aplicarán de manera escalonada y buscarán reducir el impacto de la crisis económica en los sectores más vulnerables.
Por otro lado, la actualización de los rangos salariales redefine los límites de ingresos para acceder a las asignaciones familiares. Con estas modificaciones, muchas familias podrían ver variaciones en los montos que perciben mensualmente.
La medida ha generado un fuerte debate sobre su efectividad en el contexto actual. Mientras algunos sectores consideran que los aumentos son necesarios y representan un alivio, otros advierten que podrían no ser suficientes para contrarrestar la inflación.
