Benegas Linch en San Gustavo: tres tortas, catorce almas con los que trajo benegas y cero vergüenza

Benegas Linch en San Gustavo: tres tortas, catorce almas con los que trajo benegas y cero vergüenza

Hicieron tres tortas asadas. Y alcanzó. Sobró. Hasta repitieron. Porque el cierre de campaña de Benegas Linch en San Gustavo fue tan desolado que el fuego se apagó solo de tristeza. Los que vinieron de afuera —asesores, choferes, algún que otro curioso con GPS desconfigurado— comieron como si no hubieran visto carne desde las PASO. Parece que la campaña no solo baja votos: también baja el hambre.
Catorce personas. Contando al parrillero, al que cebaba mate y al que sostenía el banner. El resto, puro eco. San Gustavo no fue. San Gustavo no se prestó. San Gustavo no se vende por una torta ni se alquila por una selfie.
Y no es casualidad. Este candidato no representa a nadie que viva con necesidades reales. Representa a los que quieren privatizar Salto Grande, recortar pensiones, y convertir la universidad en un club privado con código QR. A los que creen que el Estado es un kiosco que hay que cerrar por falta de stock.
¿Vos votarías a alguien que no movió un dedo por recuperar una pensión? ¿Que mira para otro lado cuando un pibe quiere estudiar? ¿Que habla de libertad mientras ajusta a los que menos tienen?
San Gustavo no. San Gustavo se plantó. Y le dijo que no. Con dignidad, con memoria, y con torta asada de sobra.

Te puede interesar

Maier: “En la planta La China ya se han cerrado las puertas, a los animales no se les dan alimentos”

Editor

“Golpe al contrabando textil: más de dos millones de medias falsas incautadas en el Conurbano”

Editor

COMUNICADO IMPORTANTE

Editor