La iniciativa busca ofrecer acogimiento temporal a infantes de entre 0 y 2 años que, por resolución del organismo, deben ser separados provisionalmente de su familia de origen. A diferencia de un proceso de adopción, este acogimiento no es definitivo. Las familias de abrigo proporcionan un entorno afectivo y seguro mientras se evalúa la situación del niño o niña y se determinan los pasos a seguir. Durante este período, que puede extenderse varios meses, estas familias acompañan su crecimiento y cuidados diarios, brindando afecto, estabilidad y contención emocional.
El programa del Copnaf ha permitido que muchas familias se sumen a esta labor, ofreciendo testimonios conmovedores de amor y solidaridad. Silvana y Hernán, un matrimonio joven de Villa Elisa, describieron la experiencia como un aprendizaje diario y un acto de profundo compromiso afectivo. Por su parte, Nora y Hugo, de Concordia, han cuidado a varios niños, entendiendo su rol como «abuelos de abrigo», brindando cariño mientras los pequeños transitan esta etapa crucial.
La convocatoria sigue abierta, con el objetivo de ampliar la red de cuidado y asegurar que ningún niño deba pasar sus primeros años en un entorno institucional si puede hacerlo en el calor de una familia.
