La ciudad de Paraná atraviesa horas de angustia tras la intensa tormenta que golpeó la capital entrerriana. En la intersección de Churruarín y Blas Parera, la correntada arrastró a un grupo de personas hacia el interior del arroyo. Según los primeros testimonios, una familia debió abandonar su vivienda por el avance del agua y, en ese intento, una mujer y sus hijos fueron arrastrados por la fuerza de la corriente.
El operativo desplegado es amplio: dotaciones de Bomberos, efectivos policiales y equipos de emergencia trabajan en la zona, concentrando esfuerzos en los sectores más afectados por el desborde. La búsqueda se extiende a lo largo del arroyo y en las áreas donde el agua avanzó con mayor intensidad.
En medio de la cobertura, Digital TOP destaca que la incertidumbre domina el escenario. Hasta el momento no se brindaron datos oficiales sobre la identidad de las personas desaparecidas ni sobre su estado. La comunidad observa con preocupación cómo la tormenta, que ya había provocado anegamientos y cortes de energía en distintos barrios, ahora deja un saldo humano que todavía no se puede dimensionar.
