El Gobierno de Entre Ríos evalúa la posibilidad de destinar teléfonos celulares incautados en unidades penales para su uso como botón antipánico por víctimas de violencia de género. La iniciativa fue mencionada por el Director del Servicio Penitenciario, Aníbal Miotti, quien aseguró que se está analizando la viabilidad de apartar dispositivos en condiciones de funcionamiento para este fin.
El procedimiento de compactación de celulares decomisados se llevó a cabo este miércoles en la Dirección de Vías Navegables, en el Puerto Nuevo de Paraná, con la presencia de autoridades del Ministerio de Seguridad y Justicia, el Poder Judicial y la Policía de Entre Ríos. En total, se destruyeron 4.300 teléfonos, aunque algunos equipos en buen estado podrían ser destinados a víctimas de violencia.
El gobernador Rogelio Frigerio confirmó que se ha llegado a un acuerdo con el Poder Judicial para que los dispositivos que funcionen correctamente y no estén bloqueados sean donados al Ministerio Público Fiscal, con el objetivo de ser utilizados como botón antipánico.
Por su parte, el Ministro de Seguridad y Justicia, Néstor Roncaglia, destacó que los celulares incautados en cárceles suelen ser utilizados para cometer delitos, como amenazas, extorsiones y tráfico de drogas. Sin embargo, aquellos que puedan ser reutilizados tendrán un propósito social, ayudando a víctimas de violencia.
