Un operativo de control en el norte de Entre Ríos dejó al descubierto un caso de riesgo sanitario que involucra al sector ganadero. Durante la inspección de un transporte con destino a Santa Fe, se detectó la presencia de garrapatas en un lote de 19 bovinos. La situación motivó la inmediata intervención del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) junto con la Fundación de Lucha contra las Enfermedades de los Animales (FUCOSA), que dispusieron el regreso del camión a su lugar de origen en Corrientes.
La medida busca evitar la propagación de la plaga hacia otras provincias y preservar la sanidad animal en la región. La garrapata bovina, considerada una de las principales amenazas para la producción ganadera, puede transmitir enfermedades graves como la babesiosis y la anaplasmosis, afectando tanto la salud de los animales como la rentabilidad de los productores.
El procedimiento refleja la importancia de los controles fronterizos internos y la necesidad de reforzar la trazabilidad del ganado en tránsito. La detección temprana de focos de infestación es clave para impedir que se expandan hacia zonas libres de la plaga, donde el impacto económico y sanitario sería considerable.
La decisión de ordenar el regreso del transporte a Corrientes no solo responde a protocolos sanitarios, sino que también envía un mensaje claro al sector: la vigilancia y el cumplimiento de las normativas son indispensables para sostener la competitividad de la ganadería argentina en los mercados internos y externos.
