La reducción de la coparticipación en Entre Ríos ha generado una grave crisis financiera en los municipios, afectando su capacidad de pagar salarios y ejecutar obras públicas. Con la caída en los ingresos previstos para 2025, varios intendentes enfrentan un escenario donde deben priorizar la estabilidad laboral o la inversión en infraestructura, sin poder garantizar ambas al mismo tiempo.
Impacto directo en las finanzas municipales
El ajuste presupuestario afecta a localidades de distintos tamaños, con reducciones que oscilan entre el 24% y el 41%. Según el informe del contador Álvaro Gabás, los municipios más afectados incluyen:
– Paraná: perderá 24,5% de sus fondos, con una reducción de 11.706 millones de pesos.
– Concordia, golpeada con una baja del 27,7%, verá caer su presupuesto en 8.050 millones.
– Villaguay enfrentará un recorte del 41%, afectando directamente el pago de sueldos y proyectos.
– Gualeguaychú sufrirá una caída del 35%, complicando la ejecución de obras clave.
– Colón: recibirá 10.642 millones de pesos, reflejando una baja respecto al año anterior.
– Federal: tendrá 7.692 millones de pesos, con una reducción significativa.
– Crespo: contará con 9.574 millones de pesos, afectando su capacidad de inversión.
– Chajarí: recibirá 13.502 millones de pesos, con una caída en comparación con 2024.
Estas cifras preocupan a los intendentes, quienes advierten que la situación pone en riesgo el empleo municipal y los servicios básicos.
Intendentes buscan acuerdos para evitar despidos
Ante esta realidad, muchos municipios están estudiando medidas alternativas para mantener el equilibrio financiero sin recurrir al despido masivo de empleados. Algunas de las opciones en evaluación incluyen:
– Reasignación de fondos para cubrir sueldos sin comprometer todas las obras.
– Negociaciones con los gremios para definir posibles ajustes en los salarios.
– Revisión de contratos y reducción de gastos no esenciales.
Sin embargo, no todas las gestiones logran sostener ambas prioridades, y algunos municipios ya analizan la posibilidad de reducir personal ante la falta de recursos.
El dilema: pagar sueldos o hacer obras
El ajuste presupuestario deja a los municipios en una encrucijada. Si destinan los fondos disponibles al pago de salarios, la infraestructura urbana y los servicios públicos se deteriorarán aún más. Si, en cambio, priorizan obras, miles de empleados podrían quedar sin trabajo.
Con el avance de la crisis, los intendentes exigen una revisión urgente de la coparticipación, señalando que los municipios no pueden sostenerse con estos recortes.
La incertidumbre crece, y el futuro de las ciudades entrerrianas depende de acuerdos urgentes que permitan un equilibrio entre el empleo y la inversión.
