Desde hace dos semanas, las fábricas autogestionadas Fasinpat (ex Zanon), Cerámica Stefani y Cerámica Neuquén enfrentan una grave crisis tras la interrupción del suministro de gas por parte de la distribuidora Camuzzi Gas del Sur. La medida afecta a 200 trabajadores, quienes han visto detenida su producción debido a la falta de este insumo esencial.
El conflicto y las denuncias
Según el Sindicato Ceramista de Neuquén, las fábricas no tienen deuda con la distribuidora, pero el corte se produjo por la falta de un contrato con una empresa proveedora. Los trabajadores responsabilizan al gobernador Rolando Figueroa, aliado del presidente Javier Milei, por la falta de gestión para garantizar el abastecimiento.
El conflicto ha generado cortes de ruta y volanteadas para visibilizar la situación. Además, los medios han difundido una campaña de desprestigio, acusando a las fábricas recuperadas de ser “ineficientes”.
Impacto en los trabajadores y la producción
La paralización de las plantas pone en riesgo 200 puestos de trabajo y la continuidad de un modelo productivo que ha sido símbolo de resistencia desde la recuperación de Zanon en 2001. La falta de gas no solo impide la producción, sino que también deja a los trabajadores sin ingresos, lo que ha llevado a la organización de un fondo solidario para sostener a las familias afectadas.
Reclamos y movilización
Los ceramistas han convocado a una reunión abierta en Buenos Aires el próximo 13 de junio, en el auditorio de ATE, para nacionalizar el reclamo y buscar apoyo. También han denunciado que el gobierno provincial ha recibido 300 millones de pesos en aportes para las cooperativas en los últimos 20 años, pero que la producción nunca logró despegar completamente.
