Cifras clave de la crisis industrial en Argentina (2023–2025)
17.063 empresas cerradas: Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), esta es la caída neta de empleadores registrados desde que Javier Milei asumió la presidencia.
Más de 270.000 empleos formales perdidos: El promedio mensual de destrucción de empleo registrado fue de 15.000 puestos.
Más de 500.000 desocupados: Si se suman los trabajadores informales, la cifra total de personas sin trabajo supera el medio millón.
Sectores más afectados
Transporte y almacenamiento: Perdió más de 4.000 empleadores, una baja del 10,4%.
Construcción: Fuertemente golpeada por el freno de la obra pública.
Comercio y manufactura: Sufrieron cierres masivos por caída del consumo y apertura de importaciones.
Ejemplos emblemáticos
Cierre de Tía Maruca en Chascomús: La galletera despidió a 27 trabajadores sin previo aviso.
Fábricas de electrodomésticos en Córdoba: Mabe cerró su planta en Río Segundo, y Electrolux aplicó suspensiones masivas.
Causas estructurales
Ajuste fiscal y recesión: Reducción del gasto público y caída del consumo interno.
Cambio de modelo productivo: Enfoque en sectores extractivos como energía y minería, en detrimento de la industria nacional.
Apertura de importaciones: Ingreso masivo de productos extranjeros que desplazaron la producción local.
Conclusión: Argentina atraviesa una crisis industrial profunda. El cierre de fábricas no es un fenómeno aislado, sino parte de un modelo económico que prioriza la desregulación y el achicamiento del Estado. Las consecuencias sociales ya se sienten en todo el país, con miles de familias afectadas.
