El nuevo esquema cambiario en Argentina, tras el levantamiento del cepo, está comenzando a mostrar señales de reacomodamiento. Desde el lunes 14 de abril, el Gobierno implementó un régimen de flotación dentro de bandas entre $1.000 y $1.400, con una actualización mensual del 1%.
El Banco Central ha adoptado una estrategia en la que comprará dólares si el tipo de cambio se acerca al límite inferior de $1.000, y venderá si alcanza el techo de $1.400. Este esquema busca estabilizar el mercado y generar confianza para atraer capital extranjero.
Además, el Gobierno ha cerrado un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por u$s20.000 millones, acompañado de desembolsos de otros organismos internacionales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. Este respaldo financiero es clave para fortalecer las reservas y avanzar en la flexibilización cambiaria.
