Luego del rechazo legislativo a los decretos delegados que habían modificado la estructura de varios organismos públicos, el Gobierno nacional oficializó la restitución del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Instituto Nacional de Semillas (INASE), junto con la designación de sus nuevas autoridades.
En el caso del INTA, se nombró como presidente a Nicolás Bronzovich, ingeniero agrónomo con trayectoria en el sector público y privado, y como vicepresidente a Carlos Vera. Además, se incorporó como consejera técnica ad honorem a María Beatriz Giraudo Gaviglio, quien anteriormente ocupaba la vicepresidencia del organismo.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial y se enmarca en el proceso de reorganización institucional impulsado por el Ejecutivo. El INTA, que había sido transformado en un organismo desconcentrado bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, recupera así parte de su autonomía técnica y funcional.
En paralelo, también se restituyeron el INV y el INASE, aunque los detalles sobre sus nuevas autoridades aún no fueron difundidos con la misma amplitud. Ambos organismos cumplen funciones clave en el control, certificación y desarrollo de la producción vitivinícola y de semillas, respectivamente.
La restitución de estos entes fue celebrada por diversos sectores del agro, que habían manifestado preocupación por la pérdida de institucionalidad y el debilitamiento técnico que implicaban los decretos anteriores. No obstante, persisten interrogantes sobre el alcance real de las reformas y el impacto que tendrán en la gestión productiva.
