El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció este lunes 12 de mayo una nueva medida que impacta directamente en la población carcelaria: las personas detenidas o condenadas penalmente ya no podrán ser beneficiarias de planes sociales ni contar con teléfonos celulares durante su reclusión.
La disposición forma parte del programa “Ocio Cero”, impulsado por los ministerios de Capital Humano y Justicia, con el objetivo de erradicar la inactividad en las cárceles y reemplazarla por actividades productivas. Según detalló el Gobierno, solo quienes trabajen recibirán un pago, mientras que el resto deberá cumplir labores básicas de convivencia, como la limpieza de celdas y espacios comunes, sin retribución económica.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió la iniciativa, asegurando que “el que no trabaja, no cobra”, y que el sistema anterior premiaba la inactividad con recursos del Estado. Además, Bullrich recordó que esta medida se articula con el programa “Manos a la Obra”, que busca transformar las cárceles en lugares de reinserción y autogestión, en línea con lo que establece el Código Penal argentino sobre el trabajo obligatorio de los internos.
El Gobierno sostiene que esta decisión busca endurecer el régimen penitenciario y reducir beneficios a quienes delinquen, en un intento por reformar el sistema carcelario y garantizar que los presos cumplan sus condenas bajo un esquema de trabajo y disciplina.
