¿Qué propone el borrador?
El proyecto, elaborado por la Secretaría de Educación a cargo de Carlos Torrendell, fue presentado en el Consejo de Mayo y apunta a reemplazar la Ley N.º 26.206.
Se centra en la educación básica (inicial, primaria y secundaria), sin modificar la Ley de Educación Superior ni el sistema universitario.
Habilita la educación en el hogar (home schooling) como modalidad alternativa, sin establecer edad mínima. Los aprendizajes se certificarían mediante exámenes periódicos.
Las escuelas tendrían mayor autonomía para definir sus planes de estudio, aunque respetando contenidos comunes obligatorios.
El texto redefine el rol del Estado como subsidiario, y coloca a la familia como “agente natural y primario” de la educación.
Cambios en el financiamiento
Se plantea una revisión del financiamiento educativo, con énfasis en la participación de las familias y posibles mecanismos de subsidios a la demanda.
Aunque no se detallan aún los instrumentos, se especula con vouchers educativos o esquemas similares.
Controversias y reacciones
Sectores docentes y académicos advierten que el proyecto desestructura el sistema educativo público, debilitando su carácter universal y estatal.
También se cuestiona la falta de debate federal y la posible vulneración del derecho a la educación en contextos de desigualdad territorial.
Desde el oficialismo, se defiende como una “modernización” que amplía libertades y reconoce la diversidad de trayectorias educativas”.
