El 33° Festival “Ombú Revive sus Tradiciones” volvió a demostrar que las fiestas populares son mucho más que un calendario de eventos: son espacios de encuentro, de reafirmación cultural y de resistencia frente al olvido. La presencia del intendente César Simino junto a la presidenta comunal Susy Salvetti y su equipo de trabajo no fue solo protocolar, sino un gesto de acompañamiento a una comunidad que defiende con orgullo lo que la representa.
El festival, lleno de música, danza, gastronomía y alegría, se convierte en un espejo de la identidad entrerriana. Allí, las generaciones se cruzan: los mayores transmiten la memoria de las costumbres, los jóvenes las reinterpretan y todos juntos sostienen un legado que se niega a desaparecer. Ombú, con su gente, reafirma que las tradiciones no son piezas de museo, sino prácticas vivas que se renuevan en cada encuentro.
La política, en este contexto, encuentra un terreno fértil para reconectar con la ciudadanía. Porque acompañar un festival no es solo estar presente en el escenario: es reconocer que la cultura popular es un pilar de cohesión social, un espacio donde se construye comunidad y se fortalece la identidad colectiva.
En tiempos de fragmentación y desencanto, festivales como este son recordatorios de que la alegría compartida también es una forma de resistencia. Ombú revive sus tradiciones y, al hacerlo, nos recuerda que la historia que nos hace quienes somos no se escribe solo en los libros, sino en las plazas, los escenarios y las celebraciones que mantienen viva la memoria de un pueblo.


