“Estamos empezando a ver la posibilidad de vender algunos activos, vender unos terrenos de propiedad municipal para recaudar fondos y poder hacer frente al pago del medio aguinaldo”, señaló al Programa Debate Abierto.
La crisis no solo afecta a las arcas municipales, donde la coparticipación se mantiene en niveles del año anterior pese al aumento de costos en servicios y combustibles, sino también a la seguridad civil, manifestó.
Además, el municipio recibió el pedido del presidente del cuartel de bomberos para saldar las deudas del Plan Provincial del Manejo del Fuego y retrasos en subsidios nacionales y provinciales, lo que obliga a la institución a subsistir gracias a la solidaridad de vecinos y empresas.
En materia social, el panorama es igualmente alarmante. El intendente señaló que la demanda de medicamentos y alimentos ha crecido exponencialmente, alcanzando incluso a trabajadores asalariados que no llegan a fin de mes.
Mientras tanto, indicó que la obra pública ha quedado relegada a un tercer o cuarto nivel de prioridad ante la urgencia de pagar sueldos y mantener servicios básicos.
“Ante esto, le hemos pedido al gobernador que reparta en partes iguales, y más allá de los signos políticos los aportes del tesoro nacional (ATN), que llegan a la provincia”, subrayó.
