Veredicto y contexto del caso
Después de siete jornadas de audiencia, que incluyeron la reconstrucción de los hechos en el barrio Capibá de Paraná, el jurado popular resolvió por unanimidad absolver a los dos policías acusados de homicidio agravado. El juez técnico Alejandro Grippo dio por cerrado el debate.
Gabriel Gusmán, de 19 años, murió el 25 de septiembre de 2018 por un disparo en la nuca efectuado con el arma reglamentaria de Molina.
La querella particular, representada por José Iparraguirre y Rubén Pagliotto, sostuvo que se trató de una ejecución sin miramientos, un caso de gatillo fácil.
La defensa, a cargo de Miguel Ángel Cullen y otros abogados, argumentó que los policías actuaron en legítima defensa y en cumplimiento de su deber ante un llamado por tiroteos en la zona.
Implicancias y reacciones
El caso, que estuvo siete años en la Justicia, reabre el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad y el rol del jurado popular en causas sensibles.
Organismos de derechos humanos y familiares de la víctima expresaron su indignación y dolor, mientras sectores políticos y judiciales defienden la transparencia del proceso.
El veredicto no exige fundamentación por parte del jurado, lo que deja sin explicación pública los criterios que llevaron a la absolución.
