El miércoles 7 de mayo, en la Capilla Sixtina, comenzará el cónclave en el que 133 cardenales menores de 80 años votarán para elegir al sucesor del Papa Francisco. Este proceso, que sigue un protocolo estricto, será histórico por la cantidad de cardenales participantes.
La jornada iniciará a las 10:00 (hora local) con la misa Pro Eligendo Pontifice, y por la tarde, a las 16:30, los cardenales ingresarán a la Capilla Sixtina para la primera votación. Durante el cónclave, se realizarán cuatro votaciones diarias —dos por la mañana y dos por la tarde— hasta que un candidato alcance la mayoría de dos tercios de los votos.
El resultado de cada votación se anunciará mediante el humo que se eleva desde la chimenea de la Capilla Sixtina: negro si no hubo acuerdo, blanco si el mundo católico ya tiene un nuevo Papa. Mientras dure el proceso, los cardenales permanecerán completamente aislados, sin acceso a celulares ni internet, y la Santa Sede reforzará el secretismo con estrictas medidas de seguridad.
Este cónclave será uno de los más inciertos de la historia reciente, ya que no hay un candidato claro y los bloques tradicionales dentro del Vaticano están fragmentados. Entre los nombres que suenan con fuerza están el cardenal Pietro Parolin, actual secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, y el cardenal Peter Erdö, arzobispo de Budapest.
