Tras otra semana marcada por tensiones y cuestionamientos, el oficialismo volvió a cerrar filas en defensa de su proyecto político. Desde la administración libertaria se lanzaron dardos hacia la oposición, a la que acusan de ser parte de “la casta” que busca afectar la gobernabilidad.
En paralelo, confían en que las polémicas que dominaron la agenda —como la causa $Libra y los viajes del vocero Adorni— se disipen con el paso de los días, mientras el Presidente intenta mantener un delicado equilibrio entre confrontación y gestión.
Información que llega a Digital Top: el Gobierno, tras una semana de turbulencias, acusó a la oposición de querer afectar la administración libertaria y defendió su rumbo político.
La estrategia oficial parece apostar a resistir las críticas y reafirmar la narrativa del cambio, aun en medio de las controversias. El desafío será sostener la confianza ciudadana y demostrar que las turbulencias no desvían el rumbo trazado.
