El gobernador Rogelio Frigerio, acompañado por su gabinete, abrió esta semana un espacio de diálogo con la Liga de Presidentes Comunales Justicialistas. El eje fue la incorporación de nuevas juntas de gobierno al régimen de comunas y el impacto que esto genera en la distribución de la coparticipación.
La discusión no es menor: cada nueva comuna implica más voces, más responsabilidades y también más necesidades de financiamiento. Revisar la ley de comunas significa repensar cómo se reparte el esfuerzo colectivo, garantizando que ninguna comunidad quede relegada y que los recursos lleguen de manera justa.
El encuentro refleja la importancia de construir consensos en torno a la equidad y la gobernabilidad. Porque detrás de cada número de coparticipación hay escuelas, caminos, servicios básicos y familias que esperan respuestas.
La revisión de la ley no debería ser vista como un obstáculo, sino como una oportunidad: actualizar las reglas para que el mapa institucional de Entre Ríos sea más inclusivo, más transparente y más eficiente.
En definitiva, el desafío es claro: que la ampliación del régimen de comunas fortalezca la democracia local y asegure que cada rincón de la provincia reciba lo que le corresponde.
