El sector textil argentino se encuentra en estado de alerta ante la apertura de importaciones y la reducción de aranceles impulsadas por el gobierno de Javier Milei. En respuesta, organizaciones que agrupan a trabajadores y referentes del rubro han convocado a una movilización masiva este miércoles frente al Ministerio de Economía, en defensa de los puestos de trabajo y la producción nacional.
La protesta fue anunciada por la Federación de Costureros, Industria y Textil, junto con la Red Textil Cooperativa y otras agrupaciones que representan a miles de trabajadores en todo el país. Según los organizadores, la flexibilización de las importaciones pone en riesgo más de 150.000 empleos, afectando a fábricas, cooperativas y pequeños talleres que dependen de la demanda interna.
El impacto de la apertura de importaciones
Desde el sector advierten que la eliminación de restricciones a la importación ha generado un aumento del 135% en el ingreso de productos textiles extranjeros en el primer bimestre de 2025. Esto ha provocado una caída en la producción local y el cierre de 177 establecimientos, dejando a 9.000 trabajadores sin empleo en lo que va del año.
La presidenta de la Red Textil Cooperativa, Melen Vergniaud, declaró que la situación es crítica: «Seis de cada diez máquinas están frenadas. Si el gobierno no revierte esta política, la industria textil argentina corre el riesgo de desaparecer».
Un reclamo que crece
Las agrupaciones textiles han solicitado una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, para discutir alternativas que permitan proteger la producción nacional sin afectar el acceso a productos importados. Sin embargo, hasta el momento, el gobierno no ha dado señales de modificar su postura.
La movilización del miércoles será clave para medir el impacto del reclamo en la agenda política. Los trabajadores esperan que la protesta logre visibilizar la crisis del sector y presione al gobierno para reconsiderar su estrategia económica.
