En una operación militar de gran escala, Israel lanzó un ataque preventivo contra Irán con el objetivo de desmantelar su programa nuclear y eliminar a altos mandos militares del régimen.
Detalles del ataque
La ofensiva, denominada «Operación Nación de Leones», incluyó bombardeos sobre instalaciones nucleares en Natanz y Fordow, dos de los centros más estratégicos para el enriquecimiento de uranio en Irán. Además, se reportaron explosiones en Teherán, donde fueron alcanzadas bases militares y zonas residenciales.
El Mossad, la agencia de inteligencia israelí, habría ejecutado operaciones encubiertas para debilitar las defensas iraníes antes del ataque, lo que permitió una penetración efectiva de los bombarderos israelíes.
Bajas y consecuencias
Entre las víctimas del ataque se encuentran el comandante de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Mohammad Bagheri. También se reportó la muerte de científicos nucleares clave para el desarrollo atómico de Irán.
El gobierno iraní ha prometido una respuesta contundente, mientras que Israel ha declarado el estado de emergencia y ha reforzado sus sistemas de defensa ante posibles represalias.
Reacciones internacionales
Estados Unidos ha señalado que no participó en la operación, aunque ha instado a Irán a evitar una escalada del conflicto. Mientras tanto, el precio del petróleo ha registrado un fuerte aumento, reflejando la incertidumbre en los mercados globales.
