La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió el sobreseimiento por prescripción de la causa contra el ex sacerdote Justo José Ilarraz, quien había sido condenado en 2018 a 25 años de prisión por abusar sexualmente de siete menores entre los años 1985 y 1993, cuando se desempeñaba como Prefecto de Disciplina en el Seminario Arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná, Entre Ríos.
El fallo, firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, dio lugar al recurso extraordinario presentado por la defensa, que argumentó que los delitos prescribían a los 12 años de cometidos, según el Código Penal vigente en ese momento. Esta interpretación contradice lo sostenido por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, que había confirmado la condena y considerado los delitos como imprescriptibles por su gravedad y por el marco de protección internacional de los derechos del niño.
⚖️ Los hechos y el proceso judicial
Las víctimas eran niños de entre 12 y 14 años, provenientes de familias campesinas, que habían ingresado al seminario con vocación religiosa. Allí recibían orientación espiritual directa de Ilarraz, quien además ejercía como profesor, confesor y director espiritual.
Las primeras denuncias internas en la Iglesia datan de 1994, pero recién en 2012 se formalizaron las acusaciones ante la justicia penal. En ese lapso, Ilarraz fue trasladado por la jerarquía eclesiástica a otras parroquias, luego a Roma, y más tarde regresó a Tucumán, donde continuó su labor pastoral sin restricciones.
La condena de 25 años se basó en los testimonios de siete jóvenes abusados y en pruebas reunidas durante años. En 2024, el Papa Francisco expulsó a Ilarraz del sacerdocio.
Reacciones y dolor social
La decisión de la Corte Suprema generó una fuerte reacción en organizaciones de víctimas y en la sociedad. Julieta Añazco, integrante de la Red Argentina de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico, expresó: “Es un golpe muy duro. Muchos ni siquiera sabíamos lo que era la prescripción cuando denunciamos. El camino de la denuncia es sanador, pero también desgastante. A veces, literalmente, se deja la vida en el proceso”.
El debate sobre la prescripción penal
Este fallo reaviva el debate sobre la necesidad de reformar el régimen de prescripción penal en casos de abuso sexual infantil. Especialistas y asociaciones reclaman que los delitos contra menores, por su impacto psicológico y el tiempo que suele tardar una víctima en poder denunciar, no deberían prescribir.
La Convención sobre los Derechos del Niño, a la que Argentina adhiere, establece el derecho de las víctimas a una tutela judicial efectiva, principio que había sido considerado por instancias judiciales previas para sostener la imprescriptibilidad de los hechos.
