La sombra del narcoescándalo que derivó en la renuncia de José Luis Espert sigue proyectándose sobre La Libertad Avanza. Esta vez fue el turno de la senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde, acusada de haber sido financiada ella también por el narco Fred Machado. Tras varios días de especulaciones, y preocupada por sostener sus fueros, Villaverde finalmente optó por retirar su renuncia a la banca que todavía conserva en Diputados, donde tiene mandato hasta 2027. Su ingreso al Senado está siendo cuestionado por la oposición (e incluso por algunos aliados al gobierno) y ante la posibilidad de que el oficialismo perdiera un voto crucial en la Cámara alta, desde la Rosada comenzaron en los últimos días a ejercer presión para que se baje.
Su prontuario, en el que pican en punta las causas que enfrenta en Estados Unidos por tenencia de cocaína, su paso por prisión y el juicio en aquel país, así como las abundantes evidencias que la vinculan con Machado —detenido por narcotráfico en Texas— y con su primo Claudio Cicarelli, presunto testaferro, la convirtieron en una mancha venenosa, con futuro incierto en el Congreso.
En este sentido la vuelta atrás de la narcodiputada al no renunciar a Diputados muestra una clara evidencia de que los hermanos Milei le soltaron la mano. En principio solo el Presidente la bancaba, pero terminó inclinándose por su hermana Karina, quien ya pedía desde antes de las elecciones que su candidatura se bajara. Este escenario ahora muestra que Villaverde tendría que renunciar al Senado y darle paso a Enzo Fullone, el segundo de la lista, porque el Gobierno nacional no va a jugar con un senador menos por las iniciativas que quiere disputar en el Congreso. En ese sentido, el pliego devuelto a la comisión de Asuntos Constitucionales se podría tratar recién en marzo cuando están las sesiones extraordinarias, donde la Rosada aspira a debatir la reforma laboral y el Presupuesto.
