El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, reconoció que el oficialismo enfrenta complicaciones para reunir los votos necesarios que permitan avanzar con la eliminación de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). En ese contexto, el legislador riojano habría solicitado a la Casa Rosada que demore el envío del proyecto hasta que se cierren las negociaciones con los gobernadores.
Las tratativas incluyen conversaciones con Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora, con el objetivo de obtener respaldo parlamentario a cambio de compromisos políticos en sus distritos para 2027. Sin embargo, fuentes de Provincias Unidas advirtieron que si Juan Schiaretti decidiera postularse a la presidencia, necesitaría las primarias, lo que refuerza la posición de mantener las reglas actuales.
La oposición radical manifestó su rechazo a la derogación, mientras que el bloque del PRO aún no definió una postura unificada. En el peronismo, la conducción de Unión por la Patria evitó pronunciarse hasta que el proyecto ingrese formalmente al Congreso, aunque voces internas como la del entrerriano Guillermo Michel remarcaron la importancia de preservar las PASO como herramienta de legitimación de candidaturas y ampliación de la base política. Michel sostuvo que el peronismo debe abrirse a un espacio más amplio y que “nadie sea designado candidato a dedo, sino legitimado por el voto de la gente”.
La discusión refleja la tensión entre las estrategias del oficialismo y las necesidades de los distintos espacios opositores. La eliminación de las primarias se convierte así en un eje central de la agenda política, con impacto directo en la definición de candidaturas y en el futuro del sistema electoral argentino.
