El presidente Javier Milei salió este miércoles a respaldar públicamente la decisión de retirar el pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli, una medida que había generado tensiones dentro del oficialismo y que incluso derivó en la oferta de renuncia de Patricia Bullrich a la jefatura del bloque de La Libertad Avanza.
Con la frase “Así es la Constitución”, Milei buscó legitimar el procedimiento y transmitir que la decisión se ajusta a las normas institucionales. El gesto apunta a descomprimir la interna parlamentaria y a reafirmar su autoridad en un momento donde las diferencias dentro del bloque oficialista quedaron expuestas.
El retiro del pliego de Michelli se convirtió en un símbolo de las tensiones políticas que atraviesan al gobierno. Mientras algunos sectores consideran que se trató de un retroceso, otros lo interpretan como una maniobra táctica para evitar un quiebre en el Senado y preservar la cohesión del oficialismo en vísperas de una sesión clave.
La declaración de Milei no solo busca cerrar el capítulo Michelli, sino también enviar un mensaje hacia adentro y hacia afuera: el Presidente pretende mostrar que las decisiones se toman bajo el marco constitucional y que la conducción política sigue en sus manos.
El episodio, sin embargo, deja abierta una incógnita: ¿se trató de un gesto de disciplina institucional o de una concesión que refleja las dificultades del oficialismo para sostener acuerdos internos? Lo cierto es que el caso Michelli ya se instaló como un punto de inflexión en la relación entre la Casa Rosada y su bloque parlamentario.
