El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) anunció el inicio de una revisión profunda en sus delegaciones con el objetivo de erradicar prácticas discrecionales y abusos heredados de gestiones anteriores.
Según el comunicado oficial, la medida busca cortar de raíz las irregularidades en la compra y provisión de insumos, un problema que ha sido denunciado en diversas oportunidades. La intervención incluirá una auditoría interna para detectar posibles desvíos de fondos públicos y el uso indebido de mecanismos de compra, como las vías de excepción, que en algunos casos fueron utilizadas para eludir licitaciones y procedimientos formales.
Desde el organismo aseguraron que no se tolerarán manejos poco transparentes y que, en caso de confirmarse irregularidades, se avanzará con sanciones correspondientes. Además, destacaron que esta iniciativa forma parte de un esfuerzo por ordenar el Instituto, garantizar transparencia y asegurar que los recursos lleguen a quienes realmente los necesitan.
