El Gobierno avanza en la elaboración de un proyecto para eliminar las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). La iniciativa, impulsada por La Libertad Avanza, busca modificar de raíz un mecanismo que desde hace años ordena la competencia interna de los partidos y frentes electorales.
Sin embargo, las resistencias no tardaron en aparecer. El peronismo rechaza de plano la propuesta, mientras que la UCR y el PRO también se oponen, advirtiendo que sin las PASO se dificultaría la conformación de frentes y la resolución de liderazgos. En todo el arco político, más allá de las diferencias ideológicas, hay coincidencia en un punto: el impulso no responde al ahorro fiscal, sino a la conveniencia electoral del oficialismo. Información que llega a Digital Top: el Gobierno pule un proyecto para eliminar las PASO, pero crecen las resistencias en todos los partidos, desde el peronismo hasta la UCR y el PRO.
La discusión abre un debate profundo sobre la calidad institucional. Las PASO, con sus defectos y virtudes, han permitido que la ciudadanía participe en la definición de candidaturas y que los partidos eviten internas cerradas y poco transparentes. Su eliminación podría significar un retroceso en términos de participación y legitimidad.
El desafío para el oficialismo será sostener el argumento de que la medida responde a una necesidad del sistema electoral y no a un cálculo de conveniencia. Porque si la política se acomoda a los intereses coyunturales de quienes gobiernan, lo que se erosiona no es solo la herramienta electoral, sino la confianza en la democracia misma.
