La senadora Patricia Díaz ha manifestado su posición respecto al proyecto de reforma del Instituto de Obra Social de Entre Ríos (IOSPER), impulsado por el gobernador Rogelio Frigerio. En un comunicado, Díaz expresó que no convalidará una estructura que, según ella, ha sido utilizada como instrumento de poder y corrupción por figuras como Silvio Moreyra y Fernando Cañete.
Sin embargo, también cuestionó la propuesta oficialista, advirtiendo que no respaldará una conducción que, a su juicio, busca concentrar el manejo de la obra social en el gobierno de turno y en dirigentes sin arraigo local. La senadora enfatizó que la salud de los trabajadores estatales no debe quedar atrapada en disputas políticas ni en intereses personales.
El debate sobre la reforma del IOSPER ha generado fuertes divisiones en la Legislatura, con sectores que denuncian que la iniciativa de Frigerio busca eliminar la representación gremial y convertir la obra social en una estructura controlada por el Ejecutivo. Mientras tanto, congresales del PJ Concordia han expresado su rechazo al proyecto, calificándolo como una maniobra inconstitucional que anula el control democrático sobre el organismo.
Por otro lado, han surgido acusaciones de que la votación en contra del IOSPER no responde a los intereses de los afiliados, sino a represalias familiares que involucran a su esposo, Daniel Rossi, y su cuñado, Silvio Moreyra. Esto ha generado especulaciones sobre que la decisión estaría motivada más por conflictos personales que por una genuina preocupación por el bienestar de los trabajadores estatales. En este contexto, algunos sostienen que Patricia Díaz no decide de manera autónoma su voto, sino que sigue las indicaciones de Rossi sobre a quién apoyar o a quién oponerse, lo que pone en duda si su postura está realmente alineada con los intereses de los afiliados o si busca garantizar tranquilidad jurídica en disputas personales.
