Hernán Kisser, intendente de Hasenkamp, expuso la crítica situación que enfrentan los vecinos de diversas localidades tras los constantes accidentes de tránsito ocurridos en la intersección de las rutas 127 y 32. Este lugar, que ha sido escenario de múltiples tragedias, se ha convertido en el eje de una movilización que busca soluciones definitivas para garantizar la seguridad vial en la zona.
Desde hace años, las comunidades de Hasenkamp, El Pingo, María Grande, Alcaraz y Bovril han solicitado la construcción de una rotonda en este cruce crítico. A pesar de los reiterados pedidos y promesas, esta obra nunca fue concretada. El intendente destacó que legisladores, intendentes de distintas ideologías políticas e incluso él mismo han gestionado esta iniciativa sin obtener resultados. “Es un problema que viene de hace muchísimos años. Cuando se repavimentó la ruta, ya se pedía la construcción de la rotonda, pero nunca se hizo. Se sigue gestionando y pidiendo, pero las respuestas no llegan”, afirmó Kisser.
Este año ya se registraron tres accidentes graves, incluido el reciente fallecimiento de un joven de 22 años oriundo de Hasenkamp, lo que ha provocado un profundo malestar en la sociedad. El pasado viernes, justo tras un accidente fatal, el ministro de Seguridad y el jefe de la Policía de la Provincia pasaron por el lugar y pudieron constatar la problemática. Según Kisser, esto ha generado un compromiso inicial para abordar la situación, pero la solución definitiva depende de las autoridades nacionales, ya que se trata de una ruta de jurisdicción nacional.
“La obra tiene que hacerse. No es una obra grande para el Gobierno Nacional y Provincial, pero es esencial para garantizar la seguridad vial. No podemos seguir perdiendo vidas por la falta de acción”, señaló Kisser con determinación. Además, explicó que si el Gobierno Nacional no toma la iniciativa, los vecinos y los municipios están dispuestos a buscar formas de financiar y ejecutar la obra por su cuenta. “Estamos cansados de tener accidentes cada mes. Si el Gobierno no lo quiere hacer, que nos dé permiso para hacerlo nosotros”, enfatizó.
En una medida temporal, la Policía de Entre Ríos, junto con el Ministerio de Seguridad, han instalado un puesto caminero en la zona para intentar mitigar los riesgos. Si bien Kisser agradeció esta iniciativa, destacó que no es la solución definitiva que se necesita. “Es solo un paliativo. Lo que realmente necesitamos es la construcción de una rotonda. Esto no debería ser una obra difícil de realizar, pero las decisiones políticas siguen demorándola”, comentó.
Este miércoles, vecinos autoconvocados llevarán a cabo una movilización pacífica en el cruce de las rutas 127 y 32, en busca de visibilizar este reclamo y presionar a las autoridades para que prioricen la obra. Planean entregar volantes para concienciar sobre la problemática y unir fuerzas en la demanda de una respuesta concreta y definitiva. “Me parece justo el reclamo y apoyo a los vecinos que lo están organizando. La sociedad exige respuestas y soluciones reales. No podemos tolerar más pérdidas humanas en este cruce”, concluyó Kisser.
El reclamo, que representa la voz de varias localidades afectadas, busca que los funcionarios nacionales y provinciales se comprometan de manera seria y actúen para garantizar la seguridad vial en una zona que ha sido testigo de demasiadas tragedias evitables. La comunidad exige acción inmediata y efectiva.
