Este viernes, en lo que fue anunciado como el relanzamiento del peronismo paceño, la reunión organizada en la sede partidaria se convirtió en una especie de ensayo general para el olvido. Con Adán Bahl (candidato a senador nacional) y Guillermo Michel (aspirante a diputado) como protagonistas, el encuentro prometía épica pero entregó apenas una treintena de asistentes, incluyendo a quienes llegaron por error creyendo que se regalaba algo.
Convocado por el siempre esforzado compañero Panty, que puso más mensajes de WhatsApp
que el servicio meteorológico en temporal, el acto dejó al descubierto el estado actual del PJ local: sin internas, sin pasión, sin militancia… y sin SIN CHORI. Un militante lo resumió perfecto: “Sin el intendente de San Gustavo no venia , esto no alcanzaba ni para formar un equipo de fotbol 7 ”.
El momento más místico del evento llegó cuando Bahl, visiblemente afectado por la escasez humana en la sala, levantó las manos al cielo, con gesto bíblico incluido, y pidió a los presentes que lo acompañen “con compromiso, con alma, con cuerpo, con lo que haya”. “Ayúdenme a llegar, que yo no me voy a olvidar”, dijo mirando al techo como si esperara respuesta divina, sabiendo que terrenalmente… va a necesitar ayuda celestial para remontar esto.
Michel, que alguna vez manejó presupuestos más generosos que esta campaña austera, se lamentó en voz baja: “Sin radio, sin TV, sin militantes… solo Panty y dos carteles. Esto no es una campaña, es un retiro espiritual sin comida”. Los comentarios circulaban como mate amargo: “Estos dos se aseguraron los cargos sin permitir internas. El peronismo sin internas es como asado sin fuego. Hay carne, pero no emociona.”
Entre promesas recicladas y militantes que ya no se ilusionan ni con una promesa de asado, el PJ local demostró que está más dividido que arroz de dieta. Sin estructura ni épica, y con candidatos que ahora deben poner de su bolsillo —porque ya no alcanza con la nafta que aportaban los amigos de antaño—, esta campaña se perfila más cuesta arriba que el cerro en chancletas.ya casi terminando la reunion se se acordó y mi amiga patri no vino y eso que la lleve de senadora y ella no me acompaña .
Como dijo uno al salir: “Acá todos prometen que no se van a olvidar. Pero después el único que cobra es el amigo. Y el resto… que sigamos participando”.


