Un violento temporal azotó la provincia de Santiago del Estero y obligó a la evacuación de más de un centenar de familias en distintos barrios y localidades. Las intensas lluvias, acompañadas por fuertes ráfagas de viento, provocaron anegamientos, caída de árboles y daños en viviendas precarias, generando un escenario de emergencia que requirió la intervención inmediata de Defensa Civil y organismos municipales.
Las autoridades confirmaron que se habilitaron centros de evacuados en escuelas y clubes, donde se brinda asistencia con alimentos, ropa y colchones. El fenómeno meteorológico dejó calles inundadas y sectores rurales aislados, mientras equipos de bomberos y personal de seguridad trabajan en el despeje de rutas y en la atención de los damnificados.
El gobierno provincial informó que se mantiene un operativo de emergencia para garantizar la seguridad de las familias afectadas y coordinar la asistencia en las zonas más comprometidas. En paralelo, se realizan relevamientos para evaluar los daños materiales y establecer las necesidades prioritarias de los damnificados.
El temporal se inscribe en una serie de eventos climáticos de alta intensidad que vienen afectando al norte argentino en las últimas semanas, con precipitaciones superiores a los valores normales y consecuencias directas sobre la infraestructura y la vida cotidiana de la población.
