Sr. Gobernador Rogelio Frigerio,

Sr. Gobernador Rogelio Frigerio,

Me dirijo a usted en representación de los mutualizados de IOSPER, quienes desde el inicio del proceso de privatización o intervención han visto afectado su acceso a la salud de manera alarmante. Lo que debería ser un sistema que garantice atención médica de calidad y acceso equitativo a los medicamentos esenciales, hoy se ha convertido en una incertidumbre para miles de afiliados que no pueden recibir los tratamientos que necesitan para vivir dignamente.
Pacientes oncológicos, jubilados, personas con enfermedades crónicas y quienes dependen de medicamentos para preservar su calidad de vida, están quedando a la deriva, sin respuestas ni soluciones concretas. La entrega de remedios ha sido suspendida o limitada, los trámites para acceder a prestaciones médicas se han vuelto engorrosos y los afiliados no tienen órdenes ni autorizaciones para internaciones, lo que representa un riesgo inaceptable para su salud.
El panorama es desolador. Jubilados, quienes han trabajado toda su vida y aportado al sistema, se ven ahora imposibilitados de adquirir sus medicamentos, ya que sus ingresos son insuficientes para afrontar los elevados costos del mercado. Pacientes oncológicos, que dependen de tratamientos urgentes, no reciben los remedios indispensables para seguir adelante con sus tratamientos. La desesperación y el miedo son palpables.
La reflexión entre los mutualizados es inevitable:
«Si antes el sistema era deficiente, pero al menos recibíamos medicamentos, ¿cómo es posible que ahora, cuando se nos habla de estabilidad y orden, nos nieguen aquello que nos corresponde por derecho?»
Señor gobernador, la salud no es un lujo ni una variable de ajuste. Quienes integramos IOSPER hemos cumplido con nuestras responsabilidades y aportes, confiando en que el sistema nos protegería en los momentos más críticos. Nos están dejando sin alternativas, sin respuestas y sin esperanzas.
No pedimos favores, exigimos lo que nos corresponde. Exigimos el acceso a los medicamentos, a las órdenes, a las prestaciones médicas. Exigimos que se ponga fin a este abandono y que se garantice la atención de cada afiliado, sin excusas ni dilaciones.
La salud no debe ser moneda de cambio ni una estrategia política. Queremos seguir viviendo, queremos atención médica digna, queremos un sistema de salud que realmente proteja a quienes más lo necesitan.
Esperamos una respuesta urgente y concreta. No más palabras, queremos soluciones.

 

 

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