Tensiones en el PJ entrerriano: acuerdos cruzados, obras y divisiones que favorecen a Frigerio

Tensiones en el PJ entrerriano: acuerdos cruzados, obras y divisiones que favorecen a Frigerio

Por momentos, la política entrerriana parece más una partida de ajedrez donde las piezas se mueven por cálculos estratégicos más que por convicciones. En ese contexto, el Partido Justicialista de Entre Ríos atraviesa una etapa de tensiones internas, reacomodamientos sigilosos y acuerdos fuera del tablero tradicional.
Mientras el gobernador Rogelio Frigerio suma intendentes y dirigentes peronistas a su esquema, dentro del PJ se intensifican las divisiones y los reclamos de quienes no tienen espacio en la interna y buscan nuevos caminos.
La interna y los acuerdos previos
La Junta Electoral del PJ dejó en pie solo la lista de Adán Bahl y Guillermo Michel, lo que provocó fuertes cuestionamientos por parte del espacio PAR (Peronismo Amplio Renovador). Su precandidato a senador nacional, Damián Arévalo, reclamó públicamente que se permita su participación y lanzó una dura crítica: «No demos más vergüenza», en referencia a la forma en que se definieron los candidatos.
Por su parte, el histórico dirigente Daniel Rossi (Santa Elena) había armado su propia lista 25, pero luego de las negociaciones previas optó por apoyar a PAR, un espacio que ya contemplaba la precandidatura de Arévalo a senador. Esta jugada no fue casual: desde el peronismo provincial aseguran que Rossi sabía que no permitirían que muchas listas participaran, por lo que prefirió evitar una confrontación directa y buscar una alternativa dentro del esquema existente.
La estrategia de los “zorros viejos”
En un partido donde las disputas internas suelen definir los tiempos políticos, los dirigentes con mayor trayectoria saben que una interna cerrada no les da lugar, pero tampoco los deja fuera del juego. Por eso, figuras como Rossi y Arévalo han sabido moverse estratégicamente, evitando quedar al margen pero sin desafiar abiertamente a la conducción oficial.
Esa lógica también se observa en intendentes como Ariel Stucker (La Criolla) y Javier Goldín (Estancia Grande), quienes ya se muestran alineados con Frigerio y su gestión provincial, priorizando acuerdos para obras en sus municipios.
¿Quién se beneficia con la división?
La fragmentación del PJ favorece directamente al gobernador Frigerio, quien ha entendido que no necesita intervenir abiertamente en las internas peronistas: le basta con que el partido no logre acordar una estrategia conjunta.
Por ahora, el escenario muestra un peronismo sin conducción clara, con sectores que optan por jugar por fuera o dividirse, lo que debilita su posición de cara a las legislativas de 2025. Mientras tanto, Frigerio sigue fortaleciendo su estructura, sumando aliados y aprovechando la desorganización de la oposición.
El desafío para el PJ no es solo reconstruir unidad. Es también definir un rumbo político sólido, alejándose de las negociaciones individuales que solo terminan favoreciendo al oficialismo. Si la dinámica sigue igual, el peronismo entrerriano corre el riesgo de enfrentar un 2025 con una oposición dispersa y un oficialismo consolidado.
Porque, al final del día, en política como en ajedrez, no gana quien más mueve las piezas, sino quien planifica con mayor visión a futuro. Y por ahora, Frigerio parece estar haciendo justo eso.

 

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