Como había advertido el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las últimas horas del lunes y el comienzo del martes estuvieron marcadas por tormentas fuertes en distintos puntos del país, con alertas que variaron entre nivel amarillo y naranja.
El período más riesgoso se registró durante la madrugada, cuando la intensidad del fenómeno alcanzó su punto máximo, provocando inundaciones en varias provincias, entre ellas Santa Fe.
La ciudad santafesina de Vera enfrenta una situación crítica debido a las intensas lluvias que comenzaron el lunes por la noche. A las 02:05 de este martes, la acumulación de agua ya había superado los 395 milímetros, y las precipitaciones continuaban sin cesar.
Frente a esta emergencia, la Municipalidad de Vera actuó rápidamente, convocando a la Junta de Protección Civil local para coordinar las tareas de asistencia. Se estableció un Centro de Evacuados en el Club Gimnasia, donde hasta las 00:30 horas, 28 personas habían sido trasladadas.
Además, se habilitó una línea telefónica (3483-490824) para asistir a las familias que requieran evacuación. La Secretaría de Protección Civil de la Provincia colabora estrechamente con las autoridades locales, mientras que una dotación del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Reconquista, liderada por el jefe César Romano, se desplazó a la ciudad para brindar apoyo.
Las autoridades han solicitado a la población que evite salir a la vía pública, salvo en casos de extrema necesidad, para garantizar la seguridad de todos. En respuesta a la situación, varias escuelas suspendieron las clases en todos sus niveles, y los empleados municipales que no estén involucrados en las tareas de emergencia fueron desafectados de sus funciones este martes.
La intendenta de Vera, Paula Mitre, calificó la situación como una «catástrofe hídrica», destacando la gravedad del temporal y la necesidad de asistencia urgente para los afectados.
