Buenos Aires, noviembre de 2025 — La tensión entre el gobierno nacional y el sistema universitario público vuelve a escalar. La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y la Conadu Histórica confirmaron un paro nacional de 72 horas para los días miércoles 12, jueves 13 y viernes 14 de noviembre, en rechazo al recorte salarial y presupuestario que viene implementando la gestión de Javier Milei.
La medida fue votada en el Congreso Extraordinario de Conadu Histórica, con la participación de 84 asociaciones de base de todo el país. En paralelo, la Conadu realizó plenarios regionales donde se ratificó la voluntad de profundizar el plan de lucha. En la Universidad Nacional de Rosario, por ejemplo, más de 2.100 docentes participaron de la votación, y el 82% apoyó el paro con acciones, mientras que el 68,5% optó por medidas de 72 horas.
Reclamos centrales
Los gremios universitarios exigen:
Recomposición salarial urgente, tras una pérdida acumulada de más del 40% en términos reales.
Cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada por el Congreso y suspendida por el Ejecutivo.
Convocatoria a paritarias nacionales, que no se realizan desde hace más de seis meses.
Defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad, frente a lo que consideran un “vaciamiento sistemático”.
Declaraciones gremiales
Desde Conadu Histórica señalaron: “El gobierno de Milei no sólo incumple la ley, sino que ataca el corazón del sistema universitario. Estamos perdiendo futuro”. La frase fue replicada por rectores, docentes y estudiantes en redes sociales y actos públicos.
En varias universidades del país se preparan jornadas de visibilización, clases públicas, movilizaciones y actividades culturales durante los días de paro. Las mesas de examen no serán afectadas, según aclararon los gremios.
Contexto político
El conflicto se inscribe en una disputa más amplia por el modelo educativo, donde el gobierno libertario impulsa recortes, privatizaciones y reducción de estructuras. Las universidades denuncian falta de fondos para funcionamiento básico, becas, comedores y programas de investigación. El paro universitario de 72 horas no es sólo una medida gremial: es una señal de alarma sobre el futuro de la educación pública en Argentina. En tiempos de ajuste, la universidad se planta.
