La Secretaría de Obras Públicas lanzó un llamado a la comunidad para reforzar el cuidado de los espacios públicos, luego de que se registraran daños en varias de las parrillas instaladas en el predio de La Bajada de la Cruz.
Estos actos de vandalismo no solo afectan la infraestructura, sino que también generan un perjuicio colectivo: los espacios públicos son patrimonio común y su deterioro impacta directamente en la posibilidad de que vecinos y visitantes disfruten de lugares de encuentro y recreación.
El mensaje oficial apela al compromiso ciudadano y a la responsabilidad compartida. Cuidar lo que es de todos implica respetar las instalaciones, mantener la limpieza y proteger los bienes comunes. En definitiva, se trata de comprender que cada acción individual repercute en la calidad de vida de la comunidad en su conjunto.
La Bajada de la Cruz es un sitio emblemático para las familias y turistas que llegan a la ciudad. Preservarlo en buenas condiciones es garantizar que siga siendo un espacio de disfrute para las generaciones presentes y futuras.
El desafío es claro: entre todos podemos sostener y mejorar nuestros espacios públicos. La colaboración ciudadana es la clave para que estos lugares continúen siendo escenarios de convivencia, encuentro y orgullo comunitario.


