Concordia en crisis: denuncian desvío de $66 millones en comedores escolares y nombramientos irregulares
En una ciudad golpeada por la pobreza estructural y la desconfianza institucional, Concordia vuelve a ser epicentro de un escándalo que sacude los cimientos del sistema educativo y alimentario. En los últimos días, se conocieron graves denuncias por el presunto desvío de fondos públicos destinados a comedores escolares, con un faltante de $66.143.225 detectado en una auditoría interna realizada en 21 establecimientos del departamento.
La protagonista involuntaria del caso es Silvina Murúa, excoordinadora de comedores escolares, quien fue desplazada de su cargo por decisión del gobernador Rogelio Frigerio y la ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso. Lo paradójico es que Murúa había sido quien, en 2024, denunció irregularidades en la gestión anterior. Hoy, es ella quien está bajo la lupa judicial.
Una auditoría que destapó el escándalo
La auditoría reveló que los fondos ejecutados en marzo y abril de 2025 no tienen respaldo en la entrega efectiva de alimentos. Además, se detectó un presunto nombramiento fantasma: Murúa habría incorporado a su hermana como contratada del Consejo General de Educación (CGE), pese a que reside y trabaja como docente en Mocoretá, Corrientes, lo que imposibilitaría el cumplimiento efectivo de sus funciones.
El caso escaló rápidamente cuando el abogado Rubén Pagliotto presentó una denuncia penal ante el Procurador General de Entre Ríos, solicitando la apertura urgente de una Investigación Penal Preparatoria. En su presentación, el letrado apuntó a la “inacción del gobierno provincial” y pidió que se investiguen posibles delitos como fraude contra la administración pública, peculado e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Redes de poder y negocios familiares
La investigación también salpica a empresarios locales. Según reveló Análisis Digital, dos proveedores —padre e hijo— concentran millonarias contrataciones con el Estado para abastecer comedores escolares y comunitarios. La empresa “Ahora Voy SRL”, creada en 2023, habría facturado más de $90 millones en solo tres meses, mientras que la firma del padre, Partarrié Distribuciones SAS, superó los $400 millones en el último año y medio.
Ambas empresas estarían vinculadas a la gestión de Murúa, y se investiga si hubo direccionamiento de compras, uso indebido de tarjetas Sidecreer y faltantes sistemáticos de mercadería.
Repercusiones políticas y gremiales
El escándalo también tiene derivaciones políticas. Murúa fue designada por impulso del diputado provincial Marcelo López, presidente del bloque oficialista de Juntos por Entre Ríos, quien también habría promovido a Julio Barrios como Director Departamental de Escuelas. Barrios, a su vez, está siendo cuestionado por presuntos acomodos en designaciones docentes, lo que motivó una denuncia formal del gremio ATE.
En paralelo, circulan audios comprometedores donde se escucha a Murúa contando fajos de billetes y hablando de la compra de dólares, lo que refuerza las sospechas de enriquecimiento ilícito.
Una ciudad que no resiste más
Concordia es una de las ciudades más pobres del país: según el INDEC, el 57 % de su población vive en situación de pobreza y el 14 % en la indigencia. En ese contexto, el desvío de fondos destinados a comedores escolares no solo representa un delito económico, sino una afrenta directa a los sectores más vulnerables.
La comunidad educativa exige respuestas, transparencia y sanciones ejemplares. Mientras tanto, la causa avanza en la Justicia, y todo indica que este escándalo recién comienza.
