En una jugada de alto voltaje político, cinco gobernadores que hasta ahora habían mantenido una postura dialoguista con el gobierno nacional decidieron cruzar una línea: Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Sergio Ziliotto (La Pampa) se unieron al peronismo para impulsar un paquete de leyes que obligue a la Casa Rosada a liberar los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) retenidos por el Ejecutivo.
La iniciativa fue coordinada en una reunión virtual con los jefes de bloque del peronismo, el PRO y la UCR, entre ellos José Mayans, Martín Lousteau, Eduardo Vischi y Alfredo De Angeli, y apunta a que el 50 % de los ATN se coparticipe de forma automática, sin discrecionalidad del Poder Ejecutivo.
Los mandatarios provinciales acusan al presidente Javier Milei de retener fondos que por ley corresponden a las provincias, y denuncian que el gobierno nacional no ha dado respuestas concretas a los reclamos por la distribución del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que debería destinarse a obras viales en el interior del país.
Además del reclamo por los ATN, el paquete legislativo incluiría proyectos para coparticipar lo recaudado por el ICL y eliminar fondos fiduciarios y fideicomisos, considerados por los gobernadores como mecanismos opacos y discrecionales.
La tensión entre las provincias y la Nación escala en un contexto de creciente malestar por la falta de transferencias, el deterioro de las rutas nacionales y el impacto del ajuste fiscal. La alianza entre gobernadores de distintos signos políticos marca un punto de inflexión en la relación con la Casa Rosada y anticipa un escenario legislativo complejo para el oficialismo.
