Las recientes declaraciones del precandidato a senador nacional Héctor Maya, junto con las de otros dirigentes que denunciaron supuestas “acciones fraudulentas y proscriptivas” en el proceso electoral interno del Partido Justicialista de Entre Ríos, generaron una inmediata respuesta institucional. Desde la conducción partidaria y la Junta Electoral se emitió un mensaje claro: las acusaciones son infundadas y el proceso se ajustó estrictamente a la Carta Orgánica y al cronograma electoral vigente.
En un comunicado respaldado por jefes comunales y referentes del PJ entrerriano, se recordó que la convocatoria a elecciones internas fue exigida por los mismos sectores que hoy critican el proceso, y que su exclusión se debió al incumplimiento de requisitos formales, como la presentación válida de avales.
“La oficialización de listas exige, como requisito excluyente, la presentación de un número determinado de avales. Este es un requisito formal de comprobación fehaciente, diseñado para garantizar la seriedad y el respaldo de las candidaturas”, señalaron desde la Junta Electoral, que actuó con unanimidad y transparencia en cada resolución.
Además, se destacó que la Junta Electoral actuó como máxima autoridad de control y legalidad, garantizando igualdad de condiciones para todos los postulantes. Las decisiones adoptadas fueron avaladas por la conducción partidaria y se enmarcaron en los plazos establecidos por la normativa interna.
El comunicado también cuestiona la contradicción de quienes, tras exigir elecciones inmediatas, solicitaron luego una prórroga del cronograma. “No se puede reclamar apertura y participación, y al mismo tiempo desconocer las reglas que rigen el proceso democrático interno”, afirmaron.
Con esta respuesta, el PJ de Entre Ríos busca cerrar la polémica y reafirmar la legitimidad de sus candidatos, en un contexto donde la unidad y la claridad institucional resultan claves de cara a los próximos desafíos electorales.
