La Justicia resolvió archivar la causa por el supuesto hurto de un ataúd en el cementerio de Lucas González, un hecho que había generado polémica y repercusión mediática en la comunidad. El doctor Juan Alfonso Blason Lorenzzatto, en calidad de apoderado de Jorge Godoy, comunicó oficialmente la decisión judicial y reivindicó el buen nombre y honor de su cliente, empleado de la Municipalidad local.
Según explicó el letrado, la denuncia inicial atribuía a Godoy la sustracción de un ataúd en un nicho del cementerio. Sin embargo, las pericias realizadas por la UFI Nogoyá demostraron que la acusación carecía de fundamento. En rigor, hace más de 15 años el trabajador había realizado una reducción de restos óseos, colocándolos en una urna económica provista por la denunciante. Con el paso del tiempo, la humedad y los insectos deterioraron la urna, lo que llevó a que, al abrirse el nicho para una reforma, se observara en mal estado y se interpretara erróneamente como un robo.
El abogado subrayó que las imágenes incorporadas al expediente muestran restos de la urna en su lugar, descartando la existencia de delito. Por ello, anunció que solicitará a la denunciante una retractación pública por el mismo medio en que se difundió la acusación, bajo apercibimiento de iniciar una querella por calumnias e injurias.
El caso expone cómo una denuncia sin sustento puede derivar en un ataque mediático injustificado, afectando la reputación de un trabajador municipal y generando confusión en la comunidad. La resolución judicial busca cerrar el episodio y restituir la confianza en la labor de Godoy, quien quedó desligado de cualquier responsabilidad penal.
