Un grave hecho de violencia sexual sacude a la localidad de Piedras Blancas, en el departamento La Paz, Entre Ríos. Una mujer de 33 años denunció haber sido agredida física y sexualmente el pasado jueves, entre las 14 y 15 horas, mientras caminaba por un loteo cercano al camping Pirayú.
Según el relato de Daniela, madre de la víctima, “mi hija salió a caminar por la costanera cuando un sujeto empezó a seguirla y la atacó; ella lo reconoció, pero se trata de un menor de edad, de 15 años, con un leve retraso mental”. Y agregó con firmeza: “Estaba en sus cabales y sabía lo que hacía”.
Durante el ataque, el adolescente habría amenazado a la mujer mientras forcejeaban. “Mientras ella luchaba con él, él la amenazaba. Mi hija está muy golpeada y tiene muchas lastimaduras en el cuerpo”, expresó Daniela, visiblemente afectada.
Tras la agresión, la víctima recibió asistencia médica y psicológica. “Mi hija está shockeada y contenida por el pastor de una iglesia, que es quien nos ayuda y nos brinda la fortaleza para sobrellevar estos momentos; además, ayer fue a una sesión con la psicóloga”, añadió su madre.
El menor fue trasladado a Paraná e imputado por el hecho, pero posteriormente regresó a Piedras Blancas, donde permanece bajo custodia familiar en la casa de sus abuelos. Esta situación generó indignación en la familia de la víctima. “No puede estar libre, ni asistir a una escuela, porque si bien es menor de edad, cometió un delito e hizo mucho daño”, reclamó Daniela.
Investigación en curso
La causa está siendo investigada por la Fiscalía de La Paz, que deberá determinar las medidas judiciales correspondientes. Por tratarse de un menor de edad, el proceso se encuadra dentro del régimen penal juvenil, lo que limita las posibilidades de detención formal, aunque no impide la adopción de medidas de protección para la víctima.
Reclamo por justicia y contención
El caso generó conmoción en la comunidad de Piedras Blancas, donde vecinos y referentes sociales comenzaron a manifestar su preocupación por la seguridad de las mujeres y la necesidad de que se garantice justicia. La familia de la víctima reclama que se tomen medidas urgentes para evitar que el agresor permanezca libre en la misma localidad.
Este hecho pone en evidencia la urgencia de reforzar los protocolos de actuación ante casos de violencia sexual, especialmente cuando involucran menores de edad, y de garantizar contención integral a las víctimas.
