Barrio Estación. Vecinos de la zona de calle Pellegrini y Leopoldo Melo denuncian el estado de abandono que atraviesa el barrio. Con las últimas lluvias, el pastizal crece sin control y el monte se convierte en refugio de personas que lo utilizan para esconderse o esconder objetos robados, generando un clima de inseguridad permanente.
El panorama no solo preocupa por la delincuencia, sino también por la salud de la comunidad: proliferan mosquitos, moscas, víboras y otros bichos que ponen en riesgo tanto a niños como adultos. El zanjón, que nunca fue cerrado, está cada vez más profundo y representa un peligro adicional.
A dos cuadras del nuevo asfalto, las calles del barrio siguen olvidadas. La falta de ripio y el abandono de trabajos inconclusos agravan la situación: una máquina dejó un montón de tierra en una esquina, la lluvia lo desparramó y hoy la calle Carlos Pellegrini y Leopoldo Melo es prácticamente intransitable.
Otro problema que denuncian los vecinos es la superpoblación de animales callejeros. En una sola cuadra se contabilizan alrededor de 25 perros y gatos. En determinados horarios, el tránsito peatonal se vuelve imposible por los ataques de los animales. Nadie se hace responsable: los vecinos se pasan la culpa unos a otros y la situación se vuelve insostenible.
“Ya no sabemos a quién reclamar”, expresan los habitantes del barrio Estación, que piden soluciones urgentes para recuperar la dignidad de sus calles y la tranquilidad de su vida cotidiana.
