El mayor exportador mundial de aves de corral, Brasil, atraviesa un grave brote de gripe aviar, que ya ha provocado la muerte de 17.000 pollos de granja, ya sea por la enfermedad o por sacrificio preventivo.
La enfermedad fue detectada inicialmente a finales de 2024 en una granja comercial y se ha extendido rápidamente por Río Grande do Sul, estado que representa el 15% de la producción avícola nacional.
Ante la situación, China y la Unión Europea, dos de los principales compradores de las exportaciones avícolas brasileñas, han anunciado la suspensión de operaciones para evitar la propagación del virus.
Las autoridades veterinarias han aislado el área del brote en Montenegro y están realizando inspecciones en un radio de 10 kilómetros para detectar posibles nuevos casos. Además, el gobierno brasileño ha instalado siete barreras sanitarias en rutas clave para controlar el tránsito de camiones y evitar la propagación del virus.
El Ministerio de Agricultura de Brasil ha asegurado que no hay evidencia de contaminación en huevos y que se han adoptado medidas estrictas para proteger la industria avícola nacional.
