En un operativo realizado en la provincia de Corrientes, autoridades decomisaron 950 kilos de pescado que eran trasladados en un vehículo sin la documentación correspondiente. El cargamento incluía 481 tarariras, 50 bogas, 30 filetes y 14 dorados de distintos tamaños.
El procedimiento se llevó a cabo en un control de rutina, donde se constató que el conductor no contaba con habilitación sanitaria ni permisos de transporte para la mercadería. La carga fue retenida y puesta a disposición de las autoridades competentes, en el marco de la legislación vigente sobre pesca y sanidad alimentaria.
Desde el área de Recursos Naturales recordaron que el transporte de productos pesqueros debe cumplir con estrictas normas de conservación, trazabilidad y documentación, para evitar riesgos sanitarios y proteger la fauna ictícola de la región.
